viernes, 15 de mayo de 2009
algodón y fibra
sábana de aromas
murmullo de estrellas
en la casa de la noche
Abren a la hora exacta en la que
parto
La pequeñez hace el mundo
se prepara la estepa de los sueños
La puerta de todas las cosas
se perfuma con mi aliento
espuma nubes pétalos
lo que mi boca abre
Entro al amor con los ojos cerrados
domingo, 1 de febrero de 2009
Lo que respira afuera
ahora respira adentro
y asusta
por su eco de látigos
por su coro de truenos
pero sé que es mi vigía
que (me) esta limpiando
el recinto donde vas a vivir
sé que la casa aullará fantasmas
hasta que acabe el trabajo
incienso, campanas, letras secretas
tinta y mis uñas
para encontrar la forma nueva de habitarme
Voy a terminar lo que empecé
guardó lo que no debía guardar.
me equivoqué y ahora está herido.
¿Cómo curarte, cuaderno? ¿Con qué palabras cerraría la herida,
limpiaría la pus que te dejé crecer?
¿Con qué sonido retornaría al día del abandono
y podría cambiar olvido por abrazo?
Amo todo lo que en vos cabe
y me quedo firme en tu deriva
como un faro terco, obstinado
Voy a ser
(así lo hago
así lo decido)
la estrella que nunca se apaga
la que sale primero
y se va ultima. te amo.
sauce ira
Hay un sauce, Ofelia, dulce Ofelia
arroyo
corona de flores
estrofas de antiguas tonadas
como inconsciente
como una criatura en su elemento
ahogada
Este llanto secará todo rostro de mujer
tengo palabras de fuego que estallarían en llamas
pero esta pena la sofoca
La ira un río
rascar
Lo mirado que busca
asistir a un lugar y saturar
Se te pasa la picazón
la libertad es el ahogo
Los dedos en la boca
sosteniendo, sellando
Por temor
no jugaste en cuatro patas sobre la fuente
mirando
de costado frente al espejo
tus zonas de pertenencia
el agua
Exagerar no es exacerbar
exasperar no es saturar
la muerte no es el final
jueves, 15 de enero de 2009
Los bombarderos
de Anne Sexton
Nosotros somos América.
Somos los que rellenan los ataúdes.
Somos los tenderos de la muerte.
Los envolvemos como si fuesen coliflores
La bomba se abre como una caja de zapatos.
¿Y el niño?
El niño decididamente no bosteza.
¿Y la mujer?
La mujer lava su corazón.
Se lo han arrancado
y se lo han quemado
y como último acto
lo enjuaga en el río.
Este es el mercado de la muerte.
¿Dónde están tus méritos,
América?
Reparto de tareas
Las revoluciones dan vueltas, pactan, hacen declaraciones:
una revista nueva aparece, viejos nombres en su cabecera,
una revista antigua abrillanta su obra
con deconstrucciones de la prosa de Malcolm X
Las mujeres en las filas traseras de la política
todavía lamen hilo para pasarlo por el ojo
de la aguja, truecan huesos por plástico, rajan vainas
para venderlas como collares en los cruceros
hacen inmaculados vestidos de Primera Comunión
con planchas y vacilante agua caliente
todavía ajustan los microscópicos hilos dorados
en los chips de silicio
todavía dan clase, vigilan a los niños
esparecidos en las callejuelas de fuego cruzado, los barrancos de
repentinas inundaciones
los repentinos incendios de queroseno
-mujeres cuyo trabajo reconstruye el mundo
todas y cada una de la mañanas
He visto a una mujer sentada
entre la estufa y las estrellas
sus dedos chamuscados de apagar las velas
de la pura teoría Indice y pulgar: los dos quemados:
he sentido esa cera sagrada levantarme ampollas en la mano
1988
Versión de María Soledad Sánchez Gómez
